Podemos Cantabria

El alto coste de no cambiar – Julio Revuelta

El alto coste de no cambiar – Julio Revuelta

El alto coste de no cambiar – Julio Revuelta

Artículo de opinión de Julio Revuelta, Secretario General de Podemos Cantabria, publicado el domingo 9 de octubre en El Diario Montañés

“Empleo, empleo y empleo, de calidad y bien remunerado”. Eso es lo que no nos vamos a cansar de repetir al gobierno de Cantabria sobre presupuestos y sobre el futuro de nuestra tierra. Es la principal necesidad de la gente y de nuestra sociedad y es en lo que tiene que trabajar el gobierno de Cantabria.

La economía cántabra es una de las más débiles de España debido a la ausencia de una estructura productiva robusta, lo cual nos condena a una exacerbada estacionalidad y a un empleo precario. Cantabria ha liderado en septiembre la creación de desempleo en España. El 8,25% de los nuevos parados del país se han creado en Cantabria. También hemos conocido recientemente que CEPREDE ha situado a Cantabria en la cola de España en su predicción de crecimiento, algo sigue la línea señalada por FUNCAS, que ya nos situaba a inicios de año en último lugar de España en la predicción de crecimiento para 2016. Llueve sobre mojado. Vivimos una situación continuada de grave deterioro social y económico que se refleja en que el PIB per cápita cántabro se sitúa por debajo del 90% de la media nacional y es similar al del año 2005 (¡más de una década perdida!) o en que un 20,4% de la población esté viviendo en riesgo de pobreza o exclusión social.

No se puede aplazar más el cambio radical de modelo económico. De un modelo endeble basado en la estacionalidad, las actividades de bajo valor agregado y la precariedad tenemos que pasar a otro basado en la tecnología, el capital humano y el empleo de calidad. Y para eso hay que invertir, no va a caer del cielo. Por ello es por lo que en los presupuestos de Cantabria vamos a ser inflexibles exigiendo un presupuesto inversor, un presupuesto que apueste decididamente por la creación de empleo de calidad, un presupuesto que se ocupe de lo social y que priorice la adecuada financiación de los sistemas públicos de sanidad y educación, de la dependencia y de la renta social básica. Un presupuesto que no tolere ni una irregularidad y que no ponga un euro en manos de quienes han sido señalados por cometer irregularidades que tanto han dañado a nuestra tierra y nuestra gente (el dinero no se evapora, solo cambia de bolsillo). Y, muy importante, un presupuesto que no infle ficticiamente los ingresos provocando los habituales problemas de ejecución de gasto en la segunda mitad de cada año. En definitiva, un presupuesto que se ocupe de las necesidades de la gente, que al fin y al cabo somos quienes ponemos el dinero para el mismo, y que deje de financiar los caprichos de los políticos de siempre que tan caros nos salen. Señor Revilla, si hay dinero para el Racing nadie entiende que no lo haya para empleo o para cuestiones sociales. Tampoco entiende nadie que se proteja la gestión irregular. ¿Cómo va a pedir el gobierno de Cantabria a la gente que contribuya y pague sus impuestos si luego el propio gobierno antepone intereses particulares a los de la ciudadanía y no hay garantía de buen uso del dinero público?

Más allá de los presupuestos, con la altura de miras y la perspectiva que necesita Cantabria y la puesta vista en el futuro, el gobierno de Cantabria, los agentes sociales y todos los partidos del arco parlamentario deben hablar sin dilación para llegar a un acuerdo amplio sobre el cambio del modelo económico. Ya está bien de planes, planes y planes que quedan en papel mojado por la falta de inversión real. Análisis de la situación, detección de los errores previos, planificación de las líneas de actuación, participación social (de los agentes sociales y, por qué no, de la ciudadanía), complementariedad con el modelo de desarrollo europeo, estimación de las cuantías presupuestarias en un horizonte plurianual de medio-largo plazo con compromiso de ejecución, establecimiento de objetivos cuantitativos, proceso de evaluación continuada y contramedidas correctoras de las posibles desviaciones de los objetivos. Estos conceptos, de los que han carecido en una u otra medida las estrategias de desarrollo (papel mojado a la vista del resultado) de los sucesivos gobiernos de Cantabria, son los que tenemos que debatir, concretar y comprometernos a desarrollar.

Ser feliz no es caro nos recuerda señor Revilla. Pero los caprichos de algunos miembros del gobierno de Cantabria sí que lo son, y mucho. Si quieren caprichos que empiecen a pagarlos de su bolsillo, no del nuestro. Para crear empleo de calidad y bien remunerado necesitamos que el gobierno de Cantabria deje de apoyar y actuar como salvador de lo que no ha funcionado y nos ha traído hasta esta situación y que pase a aplicar de manera valiente y decidida algunas de las políticas propuestas en estas líneas.

Julio Revuelta

Secretario General Podemos Cantabria

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