Podemos Cantabria

Los intereses de Cantabria

Los intereses de Cantabria

Los intereses de Cantabria

Por Luis del Piñal, candidato de Unidas Podemos al Congreso de los Diputados por Cantabria

«La defensa de los intereses de Cantabria» oímos una y otra vez decir a un PRC que se ve con fuerzas de sacar una representación, tras varios intentos fallidos, en el Congreso de los Diputados. Eso sí, nunca revelan un ápice de cuáles son esos «intereses de Cantabria» que dicen ir a defender.

Y es que lo bueno de hablar de territorios y no de personas es que puedes hablar en abstracto. Todo son ventajas, pues al generalizar, no hace falta que desveles absolutamente nada de lo que pretendes en realidad. Porque, entiéndanme, me cuesta creer que lo que interpreta el PRC que son los «intereses de Cantabria» se parezcan en algo a los intereses de los cántabros.

De este modo te puedes pasar lustros hablando de que Cantabria necesita un AVE, obviando por completo que lo que necesitan los trabajadores cántabros es, antes de nada, que se invierta en la abandonada red de Cercanías. Pero claro, si hablas de «los intereses de Cantabria» en lugar de «los intereses de los cántabros y cántabras» difícilmente justificas tus políticas de hormigón y pelotazo urbanístico. A ver cómo vendes que entre nuestras necesidades más primarias está llegar a Madrid en algo menos tiempo, a cambio de multiplicar el precio del billete, en lugar de mejorar una red de cercanías y media distancia que se cae a pedazos y es el tipo de transporte que se usa el 96% de las veces.

Dudo que cualquiera que no sea un varón blanco de clase alta y católico apostólico romano vea defendidos sus intereses por un gobierno PP-Vox investido con el apoyo del PRC, como ya insinúan en entrevistas y redes sociales. A cambio, eso sí, de alguna infraestructura, como por ejemplo un macropuerto estilo laredano en San Vicente de la Barquera. En una campaña muy polarizada, parece que los regionalistas ya han tomado posición. Y es que el partido experto en cambiarse de chaqueta según intereses personalistas lo está volviendo a hacer. En estas últimas semanas ya hemos ido viendo esta deriva reaccionaria en algunos actos, como por ejemplo, el sabotaje que hicieron entre las bambalinas parlamentarias a la ley LGTBI de Cantabria.

Se suman pues al bloque de los constitucionalistas que no respetan la Constitución, los que pretenden desmantelar el Estado del Bienestar haciendo planteamientos económicos y sociales que hace años que creíamos olvidados.

Los que llenan las calles de la capital cántabra de anuncios con ruedas sobre bajadas de impuestos -a quienes más tienen-. Pero esto no debería ser motivo de celebración, sino de vergüenza. Bajar los impuestos a los de arriba no va a hacer que los empresarios generen más trabajo, simplemente va a hacer que los de abajo tengamos menos y peores servicios públicos.

Debemos ser valientes. Debemos hablar de impuestos progresivos. Por ejemplo, el mes pasado desde Unidas Podemos presentamos una propuesta para recuperar los impuestos a la banca. Toda la maquinaria mediática comenzó a cargar contra nosotros. Y eso que, con ese impuesto, no pretendemos más que garantizar que la banca nos devuelva los más de 60.000 millones de euros que nos deben. Un dinero que era nuestro y que fue usado para rescatar a los bancos y cajas en lugar de ir destinado a donde debía ir: educación, sanidad, servicios sociales…

Porque si queremos, por ejemplo, dignificar las pensiones y que éstas sean sostenibles debemos conseguir que los ingresos que actualmente tiene la Seguridad Social por cotizaciones converjan con los gastos generados. Eso lo podemos hacer dos formas: bajando las pensiones y aumentando la edad de jubilación o garantizando los recursos necesarios para que éstas sean adecuadas y se actualicen, de modo que (como establece la Constitución) la inflación no haga que las personas pierdan poder adquisitivo. Nosotros tenemos claro cómo hacerlo y de dónde sacar el dinero. Otros, nunca lo sabremos.

De eso deberíamos estar hablando todos los partidos: de los «intereses Cantabria», de los de verdad. De los del cajero de supermercado que no llega a fin de mes. De los de la joven que ve que su futuro consiste en emigrar o en buscar un trabajo precario de verano en su tierra. De los del obrero cuya empresa le amenaza con un ERE. De los de la emprendedora que ve que a fin de mes llega con más gastos que ingresos. De los de los pensionistas que luchan en la calle por una pensión digna para ellos y para sus nietos.

Y ahí es donde va a estar Unidas Podemos, defendiendo el diálogo frente a la confrontación entre vecinos. Haciendo de la sanidad pública, del sistema público de pensiones, de la educación pública, de la igualdad, del trabajo digno… nuestra bandera.

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